POSTED BY paspanno on jueves, febrero 19, 2009 under
Sacado de leonnoticias

Algo sospechoso tiene el humedal que hay a las afueras de Bustillo de Cea: formas demasiado redondeadas para ser naturales, una valla que salvaguarda de visitas inoportunas, vegetación cuya expansión está controlada por bordillos como si estuvieran en inmensas macetas. Es, efectivamente, artificial y tiene un objetivo concreto: realiza un tratamiento integral del agua residual. Se trata de uno de los tres sistemas artificiales que existen en la provincia de León y que intentan copiar los mecanismos naturales de los humedales naturales, con un gran poder de depuración gracias a su biodiversidad y buenos resultados de tratamiento y económicos desde su creación.

Sus promotores, personal del área de Ecología del Departamento de Ecología, Genética y Microbiología de la Universidad de León, vieron con la trasposición de una directiva comunitaria para la preservación del medio acuático una opción para hacer menos onerosos los gastos que ocasiona el tratamiento de aguas residuales en las pequeñas poblaciones que se dispersan por la provincia de León. "Hay pocos municipios que superen los 100.000, 50.000 ó 20.000 habitantes en la provincia", indicó a Dicyt Gemma Ansola, profesora de este departamento, "incluso son mayoría los que no llegan a 1.000 habitantes. En estos núcleos pequeños, con recursos económicos limitados, existe una disyuntiva sobre cómo tratar las aguas residuales sin que sea muy caro".

Los humedales naturales poseen un gran potencial de autodepuración de aguas gracias a la vegetación, el suelo y la flora bacteriana que en ellos vive. Formados al cubrirse de agua terrenos generalmente planos, en su alrededor dan lugar ecosistemas híbridos, ni acuáticos, ni terrestres plenamente. Antaño se drenaban porque se minimizaba su importancia ambiental. Ahora, la vegetación adaptada a estas condiciones se ha convertido en una aliada en la lucha del hombre contra sus propios residuos.

"Hemos intentado copiar los mecanismos de los ecosistemas naturales y potenciarlos en sistemas artificiales con capacidad para eliminar los contaminantes del agua", explica Ansola desde su despacho en la Facultad de Ciencias Biológicas y Ambientales de León. Esos contaminantes son agrupados por la directiva comunitaria 91/271/CEE como demanda bioquímica de oxígeno, demanda química de oxígeno y sólidos en suspensión. Al entrar en vigor, obligó a las administraciones a tomar medidas; las rurales, con menos recursos económicos y tecnológicos y una importante carga contaminante debido a la agricultura y la ganadería, se enfrentaron a un problema: ¿cómo tratar las aguas sin que se fuera el exiguo presupuesto municipal también por el sumidero? La solución que expusieron los científicos fue la de los humedales artificiales o construidos y los lagunajes, ambos sistemas de drenaje del agua basados en los funcionamientos de sus homólogos naturales. Desde hace 15 años, el área de Ecología trabaja en esta línea de investigación.

De Mansilla a Bustillo de Cea

La primera piedra se colocó en Mansilla de las Mulas, de 1.946 habitantes, situada en la carretera de León a Valladolid. Allí, subvencionado al cien por cien por la Diputación de León, se creó una planta piloto experimental en la década de los años 90. Gracias a los resultados positivos, la experiencia se trasladó unos pocos kilómetros más al Este. Bustillo de Cea, pueblo de la comarca de Sahagún dedicado a la agricultura y la ganadería con algo más de 200 habitantes permanentes, se convirtió en el año 2001 en la primera población de Castilla y León en contar con un humedal artificial.

Se construyó entonces un sistema con cuatro compartimentos. El lugar de pretratamiento es un tanque de hormigón de dos vías paralelas de diez metros de longitud. Después hay tres balsas de 230, 220 y 450 metros cuadrados de superficie en los que florecen eneas (Typha latifolia), lirios (Iris pseudacorus) y sauces (Salix atrocinerea). En el sistema, el agua adquiere un flujo hidráulico superficial, subsuperficial y combinado. Los resultados, desde su creación, han sido óptimos, según los registros de los especialistas, tanto en el tratamiento de demanda biológica de oxígeno, como química, nitrógeno, fosfato y coliformes totales, que están presentes no sólo en heces, sino en restos de detergentes lavavajillas u orgánicos. El agua residual que genera una población equivalente a 1.200 habitantes (teniendo en cuenta no sólo a los vecinos que viven, sino a los estacionales y a los animales de las explotaciones ganaderas), se reutiliza de forma total para agua de riego. En el plano económico, después de una inversión inicial de 136.000 euros y de un mantenimiento de unos 3.000 euros al año, ya empieza a ser rentable. Un municipio pequeño gasta aproximadamente unos 600 euros al mes en electricidad en sistemas convencionales.

Cubillas y Fresno

Los resultados han sido similares en las otras dos poblaciones que ya experimentan con este tipo de estaciones de tratamiento de aguas residuales cuasi naturales. En Cubillas de los Oteros (menos de 200 habitantes) existe un segundo humedal con el mismo sistema de tratamiento de aguas residuales, esto es, una zona de pretratamiento y tres balsas interconectadas con eneas, lirios y sauces por donde fluye el agua, con dimensiones parecidas. En el caso de Fresno de la Vega (632 personas censadas, según el Instituto Nacional de Estadística), el sistema es de lagunajes, tres lagunas interconectadas, cada una con una función: la primera es anaerobia, la siguiente facultativa y la última de maduración. Aunque ha reportado beneficios a las tres comunidades hasta ahora, los expertos advierten que una gestión descuidada puede hacer que los rendimientos de eliminación se vean afectados negativamente en un futuro.

POSTED BY paspanno on jueves, febrero 19, 2009 under
Se acaba una etapa, hay que seguir en el camino que uno se ha marcado en la vida, bueno o que la vida te ha marcado. Tenía ganas de pasar página, puesto que la verdad es que la página en la que estaba anteriormente no me daba absolutamente nada, más bien me hacía estar continuamente amargado así que para bien será esto.

Esperemos que las cosas vayan a mejor, también creo que a peor es difícil que vayan....
POSTED BY paspanno on miércoles, febrero 11, 2009 under
Desde dentro este tipo de maniobras tiene que poner los pelos de punta. Aterrizaje en Bilbao, imágenes sacadas de Tele5
POSTED BY paspanno on lunes, febrero 02, 2009 under
Lo dicho Springsteen en la Superbowl, en menos de 15 minutos demuestra toda la energía que se puede ver en sus conciertos (que actualmente duran 3 horas).

Hay 2 vídeos, en el 1º Tenth Avenue Freeze-Out/Born to Run



Working on a Dream/Glory Days

POSTED BY paspanno on sábado, enero 31, 2009 under
Antes de dar paso al artículo, voy a poner aquí una pequeña reflexión. No nos llamemos a engaño como sociedad, si queremos que nuestro mundo se mueva por energía limpia debemos de tener claro que el precio que se paga por la electricidad ahora mismo en España es irrisorio, y lo es porque estas energías que llaman "limpias" no son rentables si no se les acompaña por una enorme prima a los productores, prima que de momento no hemos estado pagando los consumidores pero que en un futuro próximo si las cosas siguen así se pagará o no se pondrán este tipo de instalaciones. Por cierto, instalaciones que en su mayor parte tienen mucha mierda encima, es decir que al necesitar los permisos correspondientes de las autoridades casi todos lo realizaron como se hizo casi todo en este país en la historia, mediante soboronos de una manera u otra y que siempre benefician a los mismos, pero eso es otra cuestión.

Os voy a pegar un artículo de esta página

La Comisión Nacional de Energía (CNE) estima que de Enero a Noviembre de 2008 se han conectado a la red eléctrica española 3.1 gigavatios provenientes de la energía solar. Esta cantidad ha superado con creces todas las expectativas pues el gobierno tenía previsto alcanzar sólo 1 gigavatio en total. Así a bote pronto, habría que felicitar al estado español y armar una fiesta para congratularnos todos de la eficiencia de la energía solar, ¿verdad?. El mismísimo Obama ha puesto como ejemplo a España de progreso y desarrollo eficaz de las deseadas renovables. Sin embargo, la realidad se ha quitado la careta y comienza a mostrarse tal y como es. Y su rostro parece bastante más feo de lo que nos habíamos imaginado en un principio.

Desmesurado crecimiento de los parques solares debido a las suvbenciones
Desmesurado crecimiento de los parques solares debido a las suvbenciones

Ese frenesí de crecimiento ha sido provocado por un precio del Kwh inflado artificialmente por la inyección de capital que el gobierno propuso para el año 2008 en concepto de fomento del desarrollo solar. El estado español subvencionaba este recurso para fomentar su expansión y hacernos entrar en la era del desarrollo sostenible por la puerta grande. Como resultado, los agentes empresariales se apresuraron a instalar el mayor número de sistemas de energía que les fue posible, aprovechando la bonanza de las subvenciones que les permitían conseguir unos pingües beneficios. Además, por orden ministerial, toda la energía generada por sistemas solares debía ser comprada automáticamente y vertida en la red eléctrica nacional. Los encargados de paneles solares se beneficiaron enormemente de tan dramático crecimiento.

Hordas de emprendedores se lanzaron a comprar material solar para construir granjas y parques solares que aprovechan las numerosas horas de sol que proporciona España, cosa lógica pues tenían asegurados unos reportes de beneficio a medio-largo plazo. El precio del kilovatio solar se pagaba a precio de oro(45 céntimos por Kw/h) y con esas perspectivas a ver quién es el guapo que se resiste. Una orgía de puestos de trabajo, tremenda generación de empleo y dinero corriendo a raudales por las manos de los inversores.

España es el país con más horas de sol pero no debe dormirse en los laureles
España es el país con más horas de sol pero no debe dormirse en los laureles

Hasta que llegó el chasco. España advierte que en el 2009 sólo subvencionarán hasta un valor de 500 Megavatios. Se acabó el chorro de billetes a cargo del estado. Nos encontramos con que los empresarios ya no pueden pagar todos los paneles que han comprado porque no los pueden vender en el mercado. Ya no hay tantos que quieran invertir en energía solar, viendo que no les sale tan rentable como antaño. Las consecuencias de la ruptura de la burbuja de las expectativas nos resultan harto conocidas: despidos a mansalva, paralización de proyectos, regresión de planes de futuro, caída en picado del mercado solar, etc. Los especialistas garantizan que va a ser un año duro para España y que aún queda por ver hasta qué punto se reajustará el mercado una vez eliminados los generosos incentivos económicos y fiscales. Esperemos que el Icaro de las energías renovables no se queme las alas y consiga planear a buena altura durante mucho tiempo.


POSTED BY paspanno on sábado, enero 24, 2009 under
¿Que opinión debe merecer el mundial de balonmano que está realizando la selección española? Ni siquiera se puede ser condescendiente y decir que esta es una selección de transición, para poder rejuvenecer la misma, no lo que se hizo en Croacia es el ridículo.

Desde la preselección, todo se hizo mal. Se llegó muy apurado por las elecciones a la federación para poder tomar decisiones en cuanto al selecionador, pero lo que sigue sin entenderse es como el mejor jugador de la copa asobal se queda fuera de la preselección. Es cierto que Sarmiento estaba lesionado, pero no hay nadie de la federación que sea capaz de llamar a los médicos del Ademar para enterarse del estado del jugador, o es que al señor Valero Rivera no es capaz de enterarse.

Y llegamos a la hora del entrenador, un señor que es cierto que ha ganado todo, pero con que equipo. En este mundial no me ha demostrado nada en ataque, absolutamente nada puesto que hemos parecido un equipo plano. Y en defensa me parecia muy bien la idea de meter el 3-2-1, pero está más que claro que no ha funcionado.

Habrá que tomar medidas para poder ir hacia adelante, hay jugadores que ya no deben de estar en la selección, por ejemplo recuperar a Barrufet para la misma y encima llevar a 3 porteros me parece un error. Pero debemos de seguir con el mismo entrenador que por lo pronto no ha demostrado nada? Bueno la verdad es que le podemos dejar otra oportunidad para que nos demuestre algo, pero tan solo una más, y si no vale Juan de Dios debe destituirle.
POSTED BY paspanno on sábado, enero 24, 2009 under
En el andén de la estación, a la espera de que llegue el tren al que he de subirme, así me encuentro. Pasan numerosos pero ninguno de ellos es el que quiero coger, y de vez en cuándo pasa uno que quieres coger y este no para o incluso si lo hace no eres capaz de tomarlo.

A la espera en el andén ya no para de llover, por lo que ha llegado el momento de elegir que hacer, si tratar de resguardarte o seguir allí a la espera de lo que quizá no llegue nunca, y no porque no exista sino porque no lo puedas tomar en el momento justo.

Hay que ver todos y cada uno de los problemas que te puede acarrear la decisión e ir siempre con la verdad por delante, pero una vez que te llega el momento de tomar una decisión, en ese momento, intenta ver desde fuera todo lo que está en juego y tirar para adelante.
POSTED BY paspanno on sábado, enero 24, 2009 under



POSTED BY paspanno on martes, enero 20, 2009 under
Queridos conciudadanos:

Me presento aquí hoy humildemente consciente de la tarea que nos aguarda, agradecido por la confianza que habéis depositado en mí, conocedor de los sacrificios que hicieron nuestros antepasados. Doy gracias al presidente Bush por su servicio a nuestra nación y por la generosidad y la cooperación que ha demostrado en esta transición.

Son ya 44 los estadounidenses que han prestado juramento como presidentes. Lo han hecho durante mareas de prosperidad y en aguas pacíficas y tranquilas. Sin embargo, en ocasiones, este juramento se ha prestado en medio de nubes y tormentas. En esos momentos, Estados Unidos ha seguido adelante, no sólo gracias a la pericia o la visión de quienes ocupaban el cargo, sino porque Nosotros, el Pueblo, hemos permanecido fieles a los ideales de nuestros antepasados y a nuestros documentos fundacionales. Así ha sido. Y así debe ser con esta generación de estadounidenses.

Es bien sabido que estamos en medio de una crisis. Nuestro país está en guerra contra una red de violencia y odio de gran alcance. Nuestra economía se ha debilitado enormemente, como consecuencia de la codicia y la irresponsabilidad de algunos, pero también por nuestra incapacidad colectiva de tomar decisiones difíciles y preparar a la nación para una nueva era. Se han perdido casas; se han eliminado empleos; se han cerrado empresas. Nuestra sanidad es muy cara; nuestras escuelas tienen demasiados fallos; y cada día trae nuevas pruebas de que nuestros usos de la energía fortalecen a nuestros adversarios y ponen en peligro el planeta.

Estos son indicadores de una crisis, sujetos a datos y estadísticas. Menos fácil de medir pero no menos profunda es la destrucción de la confianza en todo nuestro territorio, un temor persistente de que el declive de Estados Unidos es inevitable y la próxima generación tiene que rebajar sus miras. Hoy os digo que los problemas que nos aguardan son reales. Son graves y son numerosos. No será fácil resolverlos, ni podrá hacerse en poco tiempo. Pero debes tener clara una cosa, América: los resolveremos.

Hoy estamos reunidos aquí porque hemos escogido la esperanza por encima del miedo, el propósito común por encima del conflicto y la discordia. Hoy venimos a proclamar el fin de las disputas mezquinas y las falsas promesas, las recriminaciones y los dogmas gastados que durante tanto tiempo han sofocado nuestra política.

Seguimos siendo una nación joven, pero, como dicen las Escrituras, ha llegado la hora de dejar a un lado las cosas infantiles. Ha llegado la hora de reafirmar nuestro espíritu de resistencia; de escoger lo mejor que tiene nuestra historia; de llevar adelante ese precioso don, esa noble idea, transmitida de generación en generación: la promesa hecha por Dios de que todos somos iguales, todos somos libres, y todos merecemos una oportunidad de buscar toda la felicidad que nos sea posible.

Al reafirmar la grandeza de nuestra nación, sabemos que esa grandeza no es nunca un regalo. Hay que ganársela. Nuestro viaje nunca ha estado hecho de atajos ni se ha conformado con lo más fácil. No ha sido nunca un camino para los pusilánimes, para los que prefieren el ocio al trabajo, o no buscan más que los placeres de la riqueza y la fama. Han sido siempre los audaces, los más activos, los constructores de cosas -algunos reconocidos, pero, en su mayoría, hombres y mujeres cuyos esfuerzos permanecen en la oscuridad- los que nos han impulsado en el largo y arduo sendero hacia la prosperidad y la libertad.

Por nosotros empaquetaron sus escasas posesiones terrenales y cruzaron océanos en busca de una nueva vida. Por nosotros trabajaron en condiciones infrahumanas y colonizaron el Oeste; soportaron el látigo y labraron la dura tierra. Por nosotros combatieron y murieron en lugares como Concord y Gettysburg, Normandía y Khe Sahn. Una y otra vez, esos hombres y mujeres lucharon y se sacrificaron y trabajaron hasta tener las manos en carne viva, para que nosotros pudiéramos tener una vida mejor. Vieron que Estados Unidos era más grande que la suma de nuestras ambiciones individuales; más grande que todas las diferencias de origen, de riqueza, de partido.

Ése es el viaje que hoy continuamos. Seguimos siendo el país más próspero y poderoso de la Tierra. Nuestros trabajadores no son menos productivos que cuando comenzó esta crisis. Nuestras mentes no son menos imaginativas, nuestros bienes y servicios no son menos necesarios que la semana pasada, el mes pasado ni el año pasado. Nuestra capacidad no ha disminuido. Pero el periodo del inmovilismo, de proteger estrechos intereses y aplazar decisiones desagradables ha terminado; a partir de hoy, debemos levantarnos, sacudirnos el polvo y empezar a trabajar para reconstruir Estados Unidos.

Porque, miremos donde miremos, hay trabajo que hacer. El estado de la economía exige actuar con audacia y rapidez, y vamos a actuar; no sólo para crear nuevos puestos de trabajo, sino para sentar nuevas bases de crecimiento. Construiremos las carreteras y los puentes, las redes eléctricas y las líneas digitales que nutren nuestro comercio y nos unen a todos. Volveremos a situar la ciencia en el lugar que le corresponde y utilizaremos las maravillas de la tecnología para elevar la calidad de la atención sanitaria y rebajar sus costes. Aprovecharemos el sol, los vientos y la tierra para hacer funcionar nuestros coches y nuestras fábricas. Y transformaremos nuestras escuelas y nuestras universidades para que respondan a las necesidades de una nueva era. Podemos hacer todo eso. Y todo lo vamos a hacer.

Ya sé que hay quienes ponen en duda la dimensión de mis ambiciones, quienes sugieren que nuestro sistema no puede soportar demasiados grandes planes. Tienen mala memoria. Porque se han olvidado de lo que ya ha hecho este país; de lo que los hombres y mujeres libres pueden lograr cuando la imaginación se une a un propósito común y la necesidad al valor.

Lo que no entienden los escépticos es que el terreno que pisan ha cambiado, que las manidas discusiones políticas que nos han consumido durante tanto tiempo ya no sirven. La pregunta que nos hacemos hoy no es si nuestro gobierno interviene demasiado o demasiado poco, sino si sirve de algo: si ayuda a las familias a encontrar trabajo con un sueldo decente, una sanidad que puedan pagar, una jubilación digna. En los programas en los que la respuesta sea sí, seguiremos adelante. En los que la respuesta sea no, los programas se cancelarán. Y los que manejemos el dinero público tendremos que responder de ello -gastar con prudencia, cambiar malos hábitos y hacer nuestro trabajo a la luz del día-, porque sólo entonces podremos restablecer la crucial confianza entre el pueblo y su gobierno.

Tampoco nos planteamos si el mercado es una fuerza positiva o negativa. Su capacidad de generar riqueza y extender la libertad no tiene igual, pero esta crisis nos ha recordado que, sin un ojo atento, el mercado puede descontrolarse, y que un país no puede prosperar durante mucho tiempo cuando sólo favorece a los que ya son prósperos. El éxito de nuestra economía ha dependido siempre, no sólo del tamaño de nuestro producto interior bruto, sino del alcance de nuestra prosperidad; de nuestra capacidad de ofrecer oportunidades a todas las personas, no por caridad, sino porque es la vía más firme hacia nuestro bien común.

En cuanto a nuestra defensa común, rechazamos como falso que haya que elegir entre nuestra seguridad y nuestros ideales. Nuestros Padres Fundadores, enfrentados a peligros que apenas podemos imaginar, elaboraron una carta que garantizase el imperio de la ley y los derechos humanos, una carta que se ha perfeccionado con la sangre de generaciones. Esos ideales siguen iluminando el mundo, y no vamos a renunciar a ellos por conveniencia. Por eso, a todos los demás pueblos y gobiernos que hoy nos contemplan, desde las mayores capitales hasta la pequeña aldea en la que nació mi padre, os digo: sabed que Estados Unidos es amigo de todas las naciones y todos los hombres, mujeres y niños que buscan paz y dignidad, y que estamos dispuestos a asumir de nuevo el liderazgo.

Recordemos que generaciones anteriores se enfrentaron al fascismo y el comunismo no sólo con misiles y carros de combate, sino con alianzas sólidas y convicciones duraderas. Comprendieron que nuestro poder no puede protegernos por sí solo, ni nos da derecho a hacer lo que queramos. Al contrario, sabían que nuestro poder crece mediante su uso prudente; nuestra seguridad nace de la justicia de nuestra causa, la fuerza de nuestro ejemplo y la moderación que deriva de la humildad y la contención.

Somos los guardianes de este legado. Guiados otra vez por estos principios, podemos hacer frente a esas nuevas amenazas que exigen un esfuerzo aún mayor, más cooperación y más comprensión entre naciones. Empezaremos a dejar Irak, de manera responsable, en manos de su pueblo, y a forjar una merecida paz en Afganistán. Trabajaremos sin descanso con viejos amigos y antiguos enemigos para disminuir la amenaza nuclear y hacer retroceder el espectro del calentamiento del planeta. No pediremos perdón por nuestra forma de vida ni flaquearemos en su defensa, y a quienes pretendan conseguir sus objetivos provocando el terror y asesinando a inocentes les decimos que nuestro espíritu es más fuerte y no podéis romperlo; no duraréis más que nosotros, y os derrotaremos.

Porque sabemos que nuestra herencia multicolor es una ventaja, no una debilidad. Somos una nación de cristianos y musulmanes, judíos e hindúes, y no creyentes. Somos lo que somos por la influencia de todas las lenguas y todas las culturas de todos los rincones de la Tierra; y porque probamos el amargo sabor de la guerra civil y la segregación, y salimos de aquel oscuro capítulo más fuertes y más unidos, no tenemos más remedio que creer que los viejos odios desaparecerán algún día; que las líneas tribales pronto se disolverán; y que Estados Unidos debe desempeñar su papel y ayudar a iniciar una nueva era de paz.

Al mundo musulmán: buscamos un nuevo camino hacia adelante, basado en intereses mutuos y mutuo respeto. A esos líderes de todo el mundo que pretenden sembrar el conflicto o culpar de los males de su sociedad a Occidente: sabed que vuestro pueblo os juzgará por lo que seáis capaces de construir, no por lo que destruyáis. A quienes se aferran al poder mediante la corrupción y el engaño y acallando a los que disienten, tened claro que la historia no está de vuestra parte; pero estamos dispuestos a tender la mano si vosotros abrís el puño.

A los habitantes de los países pobres: nos comprometemos a trabajar a vuestro lado para conseguir que vuestras granjas florezcan y que fluyan aguas potables; para dar de comer a los cuerpos desnutridos y saciar las mentes sedientas. Y a esas naciones que, como la nuestra, disfrutan de una relativa riqueza, les decimos que no podemos seguir mostrando indiferencia ante el sufrimiento que existe más allá de nuestras fronteras, ni podemos consumir los recursos mundiales sin tener en cuenta las consecuencias. Porque el mundo ha cambiado, y nosotros debemos cambiar con él.

Mientras reflexionamos sobre el camino que nos espera, recordamos con humilde gratitud a esos valerosos estadounidenses que en este mismo instante patrullan desiertos lejanos y montañas remotas. Tienen cosas que decirnos, del mismo modo que los héroes caídos que yacen en Arlington nos susurran a través del tiempo. Les rendimos homenaje no sólo porque son guardianes de nuestra libertad, sino porque encarnan el espíritu de servicio, la voluntad de encontrar sentido en algo más grande que ellos mismos. Y sin embargo, en este momento -un momento que definirá a una generación-, ese espíritu es precisamente el que debe llenarnos a todos.

Porque, con todo lo que el gobierno puede y debe hacer, a la hora de la verdad, la fe y el empeño del pueblo norteamericano son el fundamento supremo sobre el que se apoya esta nación. La bondad de dar cobijo a un extraño cuando se rompen los diques, la generosidad de los trabajadores que prefieren reducir sus horas antes que ver cómo pierde su empleo un amigo: eso es lo que nos ayuda a sobrellevar los tiempos más difíciles. Es el valor del bombero que sube corriendo por una escalera llena de humo, pero también la voluntad de un padre de cuidar de su hijo; eso es lo que, al final, decide nuestro destino.

Nuestros retos pueden ser nuevos. Los instrumentos con los que los afrontamos pueden ser nuevos. Pero los valores de los que depende nuestro éxito -el esfuerzo y la honradez, el valor y el juego limpio, la tolerancia y la curiosidad, la lealtad y el patriotismo- son algo viejo. Son cosas reales. Han sido el callado motor de nuestro progreso a lo largo de la historia. Por eso, lo que se necesita es volver a estas verdades. Lo que se nos exige ahora es una nueva era de responsabilidad, un reconocimiento, por parte de cada estadounidense, de que tenemos obligaciones con nosotros mismos, nuestro país y el mundo; unas obligaciones que no aceptamos a regañadientes sino que asumimos de buen grado, con la firme convicción de que no existe nada tan satisfactorio para el espíritu, que defina tan bien nuestro carácter, como la entrega total a una tarea difícil.

Éste es el precio y la promesa de la ciudadanía.

Ésta es la fuente de nuestra confianza; la seguridad de que Dios nos pide que dejemos huella en un destino incierto.

Éste es el significado de nuestra libertad y nuestro credo, por lo que hombres, mujeres y niños de todas las razas y todas las creencias pueden unirse en celebración en este grandioso Mall y por lo que un hombre a cuyo padre, no hace ni 60 años, quizá no le habrían atendido en un restaurante local, puede estar ahora aquí, ante vosotros, y prestar el juramento más sagrado.

Marquemos, pues, este día con el recuerdo de quiénes somos y cuánto camino hemos recorrido. En el año del nacimiento de Estados Unidos, en el mes más frío, un pequeño grupo de patriotas se encontraba apiñado en torno a unas cuantas hogueras mortecinas a orillas de un río helado. La capital estaba abandonada. El enemigo avanzaba. La nieve estaba manchada de sangre. En un momento en el que el resultado de nuestra revolución era completamente incierto, el padre de nuestra nación ordenó que leyeran estas palabras:

"Que se cuente al mundo futuro... que en el más profundo invierno, cuando no podía sobrevivir nada más que la esperanza y la virtud... la ciudad y el campo, alarmados ante el peligro común, se apresuraron a hacerle frente".

América. Ante nuestros peligros comunes, en este invierno de nuestras dificultades, recordemos estas palabras eternas. Con esperanza y virtud, afrontemos una vez más las corrientes heladas y soportemos las tormentas que puedan venir. Que los hijos de nuestros hijos puedan decir que, cuando se nos puso a prueba, nos negamos a permitir que se interrumpiera este viaje, no nos dimos la vuelta ni flaqueamos; y que, con la mirada puesta en el horizonte y la gracia de Dios con nosotros, seguimos llevando hacia adelante el gran don de la libertad y lo entregamos a salvo a las generaciones futuras.

Gracias, que Dios os bendiga, que Dios bendiga a América.

POSTED BY paspanno on lunes, enero 19, 2009 under
Hay una impaciencia por escuchar el discurso de Obama, su primer discurso como presidente de los EEUU. Se espera un discurso histórico, y se le empieza a recordar otros históricos como el de JFK en su investidura con aquel "no os pregunteis lo que vuestro país puede hacer por vosotros, sino lo que vosotros podeis hacer por vuestro país" o el de Martin Luther King con el "he tenido un sueño".

Ambos marcaron una época, aunque les dejaron hacer muy pocas cosas, y se espera de este hombre que marque otra época. Conseguir sacar a su país y al mundo de este lio en el que estamos es una tarea harto difícil, pero todo el mundo tiene sus esperanzas puestas en este hombre, a ver si no nos decepciona y puede hacer de este un mundo mejor.

Por lo tanto a la espera de escuchar al hombre más poderoso del mundo vamos a recordarle que no puede fallarnos, no solo a su país sino también al mundo.

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